Month

mayo 2015

26
May
2015
0

Lágrimas en la lluvia

La lluvia golpeaba el ventanal con un ritmo constante y formaba unos finos rayos de agua que descendían lentamente. Siempre que se detenían, aparecía al trasluz una pantalla brillante y salpicada por gotitas de forma esférica y orgánica, inmóviles, vibrantes, que no cedían su peso hasta que la lluvia volvía a cargarlas con nuevos afluentes. Las viejas gotas explotaban y se derramaban como un racimo, replicándose una y otra vez, hasta que se perdían de vista tras el marco del cristal. Me atreví a seguirlas y al asomarme vi los goterones más violentos repiquetear sobre el zócalo metálico, desprotegido de la cornisa.…

18
May
2015
0

El traje de tweed del capitán

Un mendigo encontró el paquete. Se trataba de una maleta pequeña y desgastada. La lona marrón de los laterales no había resistido el paso del tiempo y empezaba a desprenderse a tiras. Estaba plagada de pegatinas de destinos turísticos y abundaban emblemas de aeropuertos muy distantes entre sí. Su aspecto encajaba mejor con las formas de un viajante de comercio, o quizás algún marino mercante se la había olvidado durante su permiso en puerto. Pero el contenido de aquel equipaje delataba que no había servido a una persona solamente. En su interior —destripado con ansiedad en plena calle—, nuestro viejo andante halló dos trajes completos de tweed, un pantalón de pana, algunos viejos periódicos fechados en 1929, una nariz roja de payaso, tres vestidos de señora —todos con la falda plisada—, y un libro de recaudador. Oculta en una esquina del forro, también encontró un pequeño estuche de lana negra que al agitarse hacía entrechocar algunos enseres de plástico. Dentro había un peine que atrapaba varios pelos con algunas raíces aún frescas, dos rulos anchos de cardado, pasta de dientes, dos cepillos a estrenar y una emulsión de afeitado. El viejo capitán —así le hacían llamar en la calle—, resolvió que aquel equipaje había pertenecido a alguna pareja de novicios, y había sido abandonado en un descuido, otro fruto más de los tránsitos inexpertos y apresurados que se daban lugar en la estación de Grand Central en plena hora punta.…

Afuera el calor es abrasivo y la hierba hace clarear la sombra sobre un libro abierto —Nada, de Carmen Laforet—. Bajo el lomo, se cobija la punta de un cigarro aletargado, a punto de prender la huella de un labio bermellón.

Me alegra ver como las espigas más bravas, con florecitas urticantes y amarillentas, se asoman entre sus páginas más dóciles. Me fascina la presencia de las amapolas, desoyendo las alertas estivales y rompen su semilla contra el cielo, lo más alto posible.

Catorce de mayo no apaga sus perspectivas de furia y un incendio asola una sierra por televisión; en la ciudad —Valencia, una perra podenca, delgada y paridera—, solo hay piedra y asfalto. Y todo es muy raro, muy raro.

No es contrario a la razón preferir la destrucción del mundo entero que hacerme un rasguño en el dedo.”

IRIS MURDOCH

Hoy mi pájara ha escapado de su jaula; hallé la puertecilla abierta trágicamente.

He comprobado lo solo que estoy.

La situación olía a asesinato; tengo un puñal en plena alma.

Anoche Marilyn Monroe me trajo el Diazepan en una bandeja de plata.

Me pidió compartirlo, como siempre hacía, y tuve que partir la pastilla con la boca.

6
May
2015
0

Mina

Al entrar en el comedor, la imagen de madre amantísima se proyectó sin excepción sobre todos los asistentes. En brazos portaba a su hija, una niñita rubia de rizos rebeldes y que se acurrucaba albergando un aura inmaculada. Su carita se arremolinaba contra la blusa de mamá, que complacida lucía una sonrisa radiante en un rostro de grandes ojos, perfilados bajo un sutil maquillaje. La levísima máscara de la pintura antojaba una belleza natural y tímida; sin ella puesta, hubiera robado la mirada de cualquier hombre desatento.…

5
May
2015
0

Oh, Joe. Oh, Joe.

La expresión más perversa del lenguaje de una nínfula se efectúa en silencio, chupándosela a un desconocido en el último vagón. La sorpresa de no pedir que la avisen antes de correrse, el remilgado ademán de limpiarse la boca con la mano, paradójicamente, sugieren todo lo contrario: consiguen multiplicar los grumos, albergar a borbotones el efluvio salado en su boca hospitalaria, y le obligan a improvisar unas gárgaras, a tragárselo todo.

5
May
2015
0

Oh, Joe

La expresión más perversa del lenguaje de una nínfula se efectúa en silencio, chupándosela a un desconocido en el último vagón. La sorpresa de no pedir que la avise antes de correrse, el remilgado ademán de limpiarse la boca, paradójicamente, sugiere todo lo contrario: consigue multiplicar los grumos, albergar a borbotones el efluvio salado en su boca hospitaliaria, y le obliga a improvisar unas gárgaras, a tragárselo todo.
tumblr_nn3kfjKyxe1r08x8lo1_500
tumblr_nn3kfjKyxe1r08x8lo1_500
tumblr_nn3kfjKyxe1r08x8lo1_500
No lo hace por placer, pero disfruta con ello. Sus retos furtivos siempre la conducen por nuevas y diferentes aventuras, nunca planeadas. A veces puede suceder mientras da un paseo anodino por un parque infantil y aborda al jardinero donde la hierba crece más alta.
Joe es una ninfa delgaducha, de tiernos pechos adolescentes, pequeños, con los pezones enhiestos apuntando hacia arriba.
Joe es aterradora, fascinante, grandiosa.