Day

febrero 6, 2015

Soy feliz con lo sencillo, soy feliz con una sonrisa robada al quebrar una esquina, feliz contigo que eres quien me robas, continuas tu marcha ciega hacia el brillo del sol. Compartimos juntos un trozo de pan, vemos alborotadas a las palomas, a los niños agitar los brazos como hélices, despegar y volar entre risas. Mi pecho se ensancha y se agrieta, quiero escupir en tu cara el color alegría desde mi alma desnuda.

El ocaso firma el fin del día, un hermoso astro en el poniente, los trigales brillan dorados, el Sol se esconde en su lecho. Mis días se suceden en esta vieja estación y en mi malogrado destino me ocupo de perforar billetes y bocinazos, anuncios de una vida rebosante dentro de esos gusanos de hierro; las personas van y vienen en un trasiego vibrante, siempre en movimiento, existen raíles enfocados hacia el futuro. Yo sigo aquí, sosteniendo un ancla y una flor en la otra mano, una amapola que crece silvestre al final de tu trayecto.

 

La Luna siempre es pintada con los colores más comunes y su vientre desnudo solo evoca la plata y el gris para el viajante solitario.